
Nota de intención
Un día, al abrir Instagram, apareció un mensaje inesperado: Fernando me proponía
trabajar juntos en su última creación.
No lo conocía, y la propuesta me sonó tan extraña como fascinante. Pero, como a mí
también me gusta lo insólito, decidí responderle.
Me envió el texto. Al leerlo, tuve la sensación de estar escuchando mis propios
pensamientos. Cada página despertaba imágenes, cada giro me hacía imaginarme
en escena. Había humor, misterio, sorpresa... una intriga que me mantenía atrapada
hasta el final. Era como si aquel texto hubiera estado esperándome.
Un año más tarde nos conocimos en Madrid, después de algunas conversaciones,
como si la magia tejiera hilos invisibles, me llama Pepa Gamboa para tratar juntas en
La Zarzuela. La complicidad es innegable, la similitud en el lenguaje a la hora de crear
juntas es un hecho que pudo disfrutarse en el Teatro de la Zarzuela. Todo esto ha
hecho que decida de nuevo abrir mi chiringuito LaMedinaEs Company.
Así que aquí estoy, dispuesta de nuevo a producir y a convertirme en la hija del mago
Farsán. Porque el teatro, como la magia, vive de lo inesperado, del asombro y de
la ilusión compartida.
Cristina Medina
¡Viva el teatro, la magia y la ilusión!